Se trata de una relajación profunda a la que prácticamente todos podemos acceder, estado en el que tu psicoterapeuta te ayudará a entrar y mantenerte. A nivel cerebral se trata de algo tan sencillo como poder entrar en ondas cerebrales de relajación, ondas que todos tenemos y necesitamos.
En este estado de relajación profundo, también llamado estado de trance, conectamos con nuestro subconsciente, y el terapeuta podrá incluir en inducciones hipnóticas, deseadas por el paciente, que podrán, en muchos casos, acelerar mejorías sintomáticas.